17 de marzo de 2008

La inmarcesible belleza del gato Lauro

Al principio, hubo una gata naranja. Es uno de los pocos recuerdos que tengo de los 4 años. La gata naranja, a la que nos referiremos como "gata naranja" apareció un día en la puerta de nuestra casa y nos adoptó inmediatamente. No compartía ninguna de las características que muchos años mas tarde se atribuyen a los gatos de ese color (el 70% de los gatos naranjas son machos, por ejemplo, pero el tema del color naranja es mucho mas interesante dejarlo para otro post).

La gata naranja, aunque duró poco, tuvo alto impacto. La tuvieron que operar. Tuvo un embarazo ectópico (del que me acabo de enterar, chequeando con las fuentes primarias). Murió en la operación de Peritonitis.
En vez de hablarme del ciclo de la vida y como los leones se mueren y se transforman en el pasto que comen los antílopes (era el año 86, mucho antes que el Rey León)...me dijeron que la gata naranja "se había encontrado en la veterinaria con sus dueños originales y se había ido a vivir con ellos" (SIC)

No se en que estaban pensando mis padres, y yo bloqueé de mi memoria todo el shock post-trauma de abandono. Pero en ese momento, dejé de ir al Jardín de infantes.
Lo único que consiguió que vuelva fue otro gato.

Lauro llegó en moto a casa, traído en una bolsa de plástico. Papá era médico pero de alguna manera obvió que algunas reglas de la medicina se trasmiten bastante literalmente a la veterinaria. Lauro sobrevivió. Sobrevivir sería su marca registrada durante 20 años.

Valga la aclaración: Lauro fue llamado Laurita durante los primeros 6 años de su vida. Cuando lo trajeron, yo tenía 5 años y estaba en fase feminista rabiosa. si iba a ser mi gato, iba a ser NENA.

El gato Lauro fue una constante, el único bajo continuo en el concierto de jazz que es pasar de los 5 a los 25 años. Tengo material para rato con él, pero no vamos a dejar algo para mañana.
Para aquellos que no sepan que significa inmarcesible, la definición esta aqui

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