25 de marzo de 2008

Theo

Voy a cambiar un poco de gato.

Theo irrumpió en el departamento de palermo de mis tíos. Irrumpió porque no eran, exactamente, "cat people". De gatito Theo fue un poquito agresivo: mordisqueaba un poco, arañaba un poco. Mas notoriamente, era adicto a la goma. Lo operaron una vez (casi dos) por comerse ojotas. Despues que se les pasó el susto por el gato, y vieron la factura de la operación, mis tíos tuvieron mas cuidado en dejar objetos de goma al aire libre.


Pero fue aún mas notorio por haber mordido sistematicamente a prácticamente todas las mujeres de la familia. Incluida a mí. Dos veces.

Un antropólogo se divertiría inmensamente con esta práctica de dejar al gato morder para aumentar la camaradería familiar. Un psicólogo se divertiría aún mas. Pero nada de eso va a suceder.


Theo empezó mordiendo una enfermera, y despues pierdo la cuenta de exactamente en que orden siguió mordiendo. Pero mordió a su dueña (dos veces), a mi prima, a mi hermana (creo que también dos veces), a una cosmetóloga insuspecta, a la empleada de mi tía, y seguro que me estoy olvidando de alguien!

Y sin embargo, todos queríamos a ese gato.




Este gato aterrorizó a muchos y obligó a organizar mucho de la vida de mi tía a su alrededor. Este gato tenía un veterinario común y un veterinario homeópata. Si. Theo, para mejorar sus problemas de sociabilidad con las mujeres de la familia, tomaba flores de Bach. Le encantaban. Sospecho que como no sabía cuanto costaban, no le hacían ningún efecto.

Theo convivió con Mimí. Sobre esa relación escribo el post que viene.

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. jaujauaaju lo que me rei!! Te digo que Theo no es el unico que toma flores de Bach para ser mas sociable! A mis gatas Copito y Roberta, se las recetaron para paliar el stress!

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