31 de agosto de 2008

Rati-Post




Desde el día que llegó Vivi le tomo idea. Lo primero que dijo fue eso no es un gato, es un proyecto.

Era tan chiquito que parecía una ratita, así que le deciamos Rati.

Al punto que todo lo relacionado con el tenia prefijo Rati. Quinoto era Rati, o Rati-pu. O Rati-mau. Pero ahí no terminaba la historia

Rati pasta: comida tipo paté para gatos. Apestosa. Le encantaba, y después se negaba a comer las rati-piedras.

Rati piedras: comida para gatos, pero seca. Mucho mas sana para Rati, pero despreciada vilmente. Así terminamos comprando toda la provisión de rati-pasta del pueblo, y se tuvo que acostumbrar.

Rati check: Donde esta Rati?

Había que hacer varios rati-checks por hora. Era diminuto, muy facil de perder de vista. Y además, como todo gatito chiquito, vivía escondiendose. Estaba fascinado, por ejemplo, con meterse en el hueco al costado del horno. No se como no termino cocido.

En realidad, sí se. Casi nunca usamos el horno.

27 de agosto de 2008

Quinoto: rata naranja versión 1.0



Primero vino Quinoto. Quinoto fue el el final de la odisea de conseguir un gato naranja para Vivi. En 20 años no habíamos vivido ninguna etapa sin gatos, y su ausencia era dolorosa y anormal.

Y prolongada por el hecho que el gato nuevo tenia que ser...naranja.

Había buscado gatitos naranjas por todas partes, cuando una amiga de Tuki avisó que una gata naranja de unos amigos hippies había tenido gatitos. Fuimos juntas a verlos.

Lo de hippies no era un eufemismo. Realmente, eran unas 15 personas que compartiendo un edificio, sin gas ni electricidad ni reglas de sociabilidad occidental. Yo había llevado el transportador de gatos de Elías y cuando llegué los hippies que estaban me miraron como si hubiera traido una picana electrica. Decidí llevarme uno solo para que uno de ellos tenga la oportunidad de llegar a adulto e ir a la universidad.

Los gatos estaban sueltos en el patio. Eran pelotas naranjas de 10 gramos.

Los hippies decían que tenían dos meses. Pero creo que el tiempo pasa diferente para ellos, porque tenían semanas, y se prendian de la mamá. O mejor dicho, las mamás. Había dos gatas dando vueltas, y los gatitos iban y venían entre una y otra. La única pista sobre la madre biológica era que una era gris y la otra naranja fosforescente.

Llame a Vivi, para preguntarle si quería un gatito naranja diminuto. Su respuesta fue que si eran tan chiquitos, mejor traiga dos, así juntaban masa crítica. Los miré a todos con detenimiento, y traje al gatito mas independiente de todos. Hicimos un terrorífico viaje en Taxi. Seguido de un terrorífico viaje en tren, en el que para que se sienta mejor, le dimos un pote de Yogur. Terminómetiendo la cabeza en el, pero se calmó un poco.

Acá hay un video del segundo día, cuando estabamos todos idiotizados porque no podíamos creer que teníamos gato otra vez. Si se le podía llamar gato a Quinoto, lo que era disputable. Y disputado.


20 de agosto de 2008

de los gatos y los peligros con electrodésticos

No solo hay que tener cuidado con los microondas
Encontré una página increible que nos advierte de otros peligros

DIXIT

los escondrijos!
"Algunos gatos se esconden en los electrodomésticos, lo cual son muy peligrosos para ellos. Antes de usarlos es conveniente revisarlo, no se pierde tiempo ya que después podrás estar tranquilo y además te ahorrarás muchos nervios y situaciones desagradables."

Como por ejemplo, darte cuenta que el gato cree que tu flamante máquina panificadora es una nave espacial y el es un astronauta, como en la foto.



Este es papin. En realidad es la versión 2.0 del gato naranja. Todavía esta en beta.

Según nuestra experta ingeniera en alimentos, los gatos son mas peligrosos para los electrodomésticos, que el caso contrario. Nos advierte: "Un día te querés hacer un pan y te queda mitad cocido y la otra mitad crudo porque el gato se comió unas resistencias".

En realidad el pan de la máquina panificadora sale siempre crudo. Así que nada de injurias al gato