29 de junio de 2009

Comentarios

Por las dudas que no lean los comentarios del blog, no quería dejar pasar esta perla. Obviamente hubo una fuga de información clasificada-

Anónimo dice:
vamos, zez, en el pasado de tu familia hay más historias de felinos sometidos a indignidades inconfesables por humanoides: gatito lauro giraba a 5000 rpm (en compañía de tus peluches favoritos) en la calesita que regaló abuelo Araldo y mamá humana de gatito Pitu (léase Cris)lo paseaba en cochecito travestido de bebe (anche babero, escarpines verdaderos y bonnet, todavía tengo un enterito de hilo tejido a mano con un horrible buraco central tijereteado burdamente atrás para pasar la cola)


Lo del enterito tejido a mano no lo sabía, sino claramente lo hubiera incluido en un post. Lo bueno es que haciendo research encontré esta foto imperdible:

27 de junio de 2009

Monerías

Estos gatitos son un poco mas grandes de la media de tamaño de los que participan en el blog (excepto Elías). No podía dejar de compartirlo con la comunidad:



En esta oportunidad el homínido le gana a los felinos. Esta es la excepción que confirma a la regla. Niños, no intenten esto en sus casas!

16 de junio de 2009

Dog food is for dogs - cat food is for cats

Parece fácil, no? Le damos comida de gatito al gatito, y comida de perrito al perrito.

La falacia funciona si y solo si uno tiene solo uno de los dos tipos de mascota. Si tiene perro y gato, el perro y el gato van a hacer lo que les parezca. Para empezar, a los gatos nunca les parece digno comer comida de gato. Pueden tener mucho hambre y comerla, pero nunca les va a parecer digno. Si pueden evitarlo no van a comer comida de gato en público, solo comida humana.

Papino insiste, entre otras tantas cosas, en probar todo lo que comemos. Vivi le dice "Yo primero y yo último" porque tiene que degustar todo lo que comemos y si es de su interés también lo tiene que terminar.

A los perros no les importa que la comida los dignifique. Comen felices la comida de gato porque no tienen ningún sentido de conciencia de clase. Para los gatos en cambio, comer comida de perro es como ponerse una remera con la cara del Che. No significa que quieran ser perro como tampoco significa que los universitarios vayan a dejar de manejar el auto comprado por sus padres. Pero les divierte enormemente sentirse transgresores.

Papin era un gran fanático de la comida de perro. Como le expliqué varias veces a vivi, los gatos no deben comer comida de perro porque, entre otras razones la comida de perro no tiene taurina ni vitamina A, que los gatos necesitan para el corazón y la vista.

Le explicamos todo esto a papin, quien dijo entender perfectamente, y después se puso a gritar como un marrano que le demos comida de perro. A fuerza de preguntarle si quería que se quede ciego, vivi se sugestionó y dejó de darle comida para perro.




Uno diría que Papino ahora se beneficia de una dieta adecuada. Excepto que en vez de ser premiado con comida canina, ahora recibe dulce de leche. Todavía estoy buscando bibliografía para esta batalla.

Para empezar, una tabla de los alimentos humanos que no hay que darle a los tiranitos del hogar.

14 de junio de 2009

Mira Mamá, con las dos manos!



Elías a fuerza de ser un gato urbano cosmopolita que viaja en avión 4 veces por año tuvo que encontrar formas alternativas de expresar su naturaleza felina guerrera.

A diferencia de Papín, que sale a buscar roña todas las noches con sus congéneres y vuelve todo chamuscado de las reyertas, Elías tiene que buscar roña con nosotros o con objetos inanimados.

Por supuesto tiene muchos juguetes. Desde gatito está completamente sobre-estimulado por distintos juguetes que le fuimos consiguiendo para disuadirlo de darle batalla al tapizado del sillón. Una de las pocas cosas que funciona son las pelotitas de papel de aluminio. Acá abajo hay un video de Elías muy chiquito jugando




De adulto tuvimos que encontrar objetos mas sofisticados para entretenerlo. Cuando viajaron con tuki a Estados Unidos, esa cuestión la resolvió PETCO, un supermercado de cosas para mascotas de media hectarea cuadrada, donde podés entrar con tu mascota, y que tiene todo lo que uno pueda imaginar incluidos hurones, alimento para hurones, juguetes especializados para hurones y hamacas paraguayas para hurones.

Y muchos, muchos juguetes para gatos

Su favorito ahora es una pelota roja que tenía plumas. Lo puede agarrar en el aire con las dos patas, por lo que tuki considera que está listo para las Olimpiadas

La mejor foto que tenemos es esta:



Tiene varias copias de esta pelota roja, porque las vive perdiendo. Le compré una pelota igual a Papino, quien nunca le dió la homónima.