27 de abril de 2011

El encuentro del felino y el yoga

La ultima vez que aterrizaron Tuki y Elias, Elías decidió que no viajaba mas en avión

Suficiente, dijo. Nos lo explicó muy claramente, escondiendose cada vez que aparecía el transportador: no pienso ir a ninguna parte

Asi que cuando Tuki volvió a Atlanta, Elías se quedó conmigo. Tuki lo extraña horrores. Tanto que posteó:


Le sugerí que sea voluntario de algun animal shelter, asi que ahora juega con 250 gatitos gracias a www.furkids.org

Mientras tanto, con Elías estamos negociando aspectos de nuestra convivencia, del estilo de cuantas horas tengo derecho a dormir.

Por ahora, el acuerdo es el siguiente: el felino se queda en el molde, quietito, hasta que:

-suena el despertador
-Abro un ojo

Lo que suceda primero. Después de cualquiera de esos eventos, es lícito empezar con los sonidos de la construcción o los masajes shiatsu abdominales no solicitados.

La otra novedad en la casa es la mat de yoga. Despues de varias clases en la oficina, decidí que era hora de investigar una nueva area de consumo y empezar con una mat violeta

Cuando llegué con el rollo violeta, Elías no le prestó mayor importancia. Pero apenas abri el rollo, espero respetuosamente que termine el primer saludo al sol para decir "que objecto tan interesante, con olor a nuevo, vamos a personalizarlo.  Inmediatamente! "

Asi que la mat violeta ahora tiene algunos agujeritos alineados tamaño uña de gatito.

Fue inutil tratar de concentrarse despues de eso. Elías descubrio que el yoga es benefioso para los gatos  porque..el humano está en el suelo! a su altura! Vamos a enroscarnos con el y ver cuanto tarda en caerse

Entonces él tambien practica, se estira, y vigila si me doy cuenta que quiere seguir afilandose las uñas con la mat.


Deje la mat violeta semi nueva personalizada por Elías bien enrollada . Vamos a ver que encuentro esta noche

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