20 de septiembre de 2012

Adentro. Afuera. Adentro. Afuera






Si el gato no está durmiendo,  va a estar tratando de salir. O entrar. O volver a salir. O volver a entrar
Es mas sencillo dejar la puerta abierta

El lector de gatosenelcampanario que no tiene gato está pensando que se puede ignorar al gato,  no?

No.

El gato que está del lado equivocado de la puerta tiene una determinación infinita y va a maullar, rascar, y hacer tap contra la puerta hasta tirarla abajo. Como mencionamos arriba, es mas sencillo dejar todo abierto

Vivi pasa todo el invierno a temperaturas bajo cero y con cuentas astronómicas de gas porque los gatos, papino y evita, necesitan libre circulación permanente. Y por supuesto, cada uno tiene marcadas preferencias sobre que puerta/ventana sirve para entrar, y que puerta ventana sirve para salir de la casa. Las puertas/ventanas adecuadas para la entrada no son intercambiables por la puerta/ventana adecuadas para la salida de la casa. Y por supuesto tampoco coinciden entre si sobre que puerta/ventana es adecuada para entrar y para salir.

Papino modelo, afuera momentaneamente

La prueba de fuego para el gato y para el dueño es el día de lluvia: El gato va a pedir salir. Explicarle racionalmente que llueve, y que uno tiene entendido que al gato no le gusta caminar por la lluvia no cambia el resultado. 

Uno va a abrir la puerta y al gato le va a agarrar un mal humor terrible, pero va a salir igual. Se va a mojar. Va a pedir entrar todo mojado. Y a los dos minutos, va a volver a pedir salir. Repeat 20.

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