11 de julio de 2016

Gata fugitiva

La gata Penny trató de darse a la fuga de sus condiciones de vida inaceptables, pero la tecnología invasiva de la privacidad animal Whistle detectó la actividad no autorizada y envió un informe al controlador humano para proceder a la represión de la libertad de movimiento felina

La gata Penny vió una ventana de oportunidad de escape en un camión de correo,  se ocultó oportunamente en una caja y ya estaba planeando que hacer con su nueva vida sin esclavitud. 

Pero no iba a ser tan sencillo.

La aplicación móvil carcelaria funciona con un liviano GPS en el collar opresivo del felino presidiario,  que alerta al humano carcelero cuando el gatito sale de los límites arbitrarios y  sofocantes.



La humana carcelera notó que Penny se alejaba a velocidad crucero, y identificó que estaba dándose a la fuga en un vehículo.

Una vez identificado el camión,  el operario de la paquetería , cómplice de la abusiva coerción de los humanos sobre los felinos, permitió la pesquisa intrusiva  y la confiscación no voluntaria de la gata Penny


La gata Penny, claramente desconsolada, nuevamente en prisión 


Un horror, lector de Gatosenelcampanario, como se avasallan las libertades civiles de los felinos en nombre de la seguridad animal nacional. A reflexionar. 



2 comentarios:

  1. Shame on humans. Nothing that G. Orwell had not foretold in Nineteen Eighty-Four

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