4 de julio de 2017

Gatocordio


El ¨Gatocordio¨ se remonta a un artefacto histórico, en el que teóricamente felinos  fueron 'musicalizados' en contra de sus voluntades para el entretenimiento del príncipe Felipe de España en el siglo XVI.


No hay registros completamente confiables de construcción de gatocordios con gatos reales, por lo que puede ser un instrumento hipotético. Hay certeza, sin embargo, de la existencia del primo del katzenklavier: el órgano del cerdo. En el siglo XV, el rey Luis XI de Francia ordenó al abad de Beigne crear un "concierto de voces de cerdo". El abad construyó un teclado con  cerdos vivos, que clavaban espigas en los traseros de los animales. Un instrumento similar -el porko-forte- fue diseñado en Cincinnati 400 años después.



Si tiene alguna duda de su existencia, el gatocordio tiene su propia entrada en Wikipedia.

En 1803, el psiquiatra alemán Johann Christian Reil (quien acuñó la palabra "psiquiatría") aclamó el potencial médico del hipotético katzenklavier.  Para aquellos llevando la cuenta en casa, Riel inventó la palabra psiquiatria y la palabra gatocordio. Reil sugirió que el gatocordio podría ayudar a los dementes crónicos a retroceder a la realidad. Dudamos en la redacción de gatosenelcampanario sobre quien era realmente el demente. 

En la actualidad, Luthier Henry Dagg creó el teclado supremo: El gatocordio moderno , el Katzenklavier contemporario. El curioso instrumento tiene dos filas de ocho gatos de juguete. Cada uno maulla una nota diferente, dando al organista una gama de dos octavas y la capacidad de interpretar casi cualquier canción. Lo mejor: el gatocordio moderno no lastima ningun animal.
 

La duquesa de Cornwall y el príncipe de Gales se deleitaron al ver una actuación de Henry Dagg en su gatocordio

Veamos el gatocordio moderno en acción.  Maravilloso, no lector?